El relato que comparto pone de manifiesto la importancia de la comunicación oportuna en situaciones críticas, así como el valor de la responsabilidad y el liderazgo en momentos de crisis. La tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set y la gobernadora de Monte Cristi marcó un antes y un después, no solo por las vidas perdidas, sino también por cómo se gestionó la respuesta inicial al desastre.
La llamada realizada por la gobernadora Nelsy Cruz al presidente Luis Abinader, a pesar de encontrarse en una situación límite, refleja su compromiso con el deber público y su determinación por informar al más alto nivel sobre un evento de gran impacto. Aunque lamentablemente ella falleció en el siniestro, su acción heroica permitió alertar tempranamente al gobierno central, lo que activó una cadena de respuestas coordinadas por parte de los organismos de socorro.

Este episodio resalta varios aspectos clave:
1. La importancia de la comunicación efectiva: Contestar una llamada puede parecer un acto simple, pero en situaciones de emergencia, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El hecho de que el presidente Abinader haya atendido personalmente la llamada de la gobernadora demuestra que, independientemente del rango o la jerarquía, una voz dentro del sistema puede ser crucial para movilizar recursos y salvar vidas.
2. Liderazgo en tiempos de crisis: La rápida reacción del presidente Abinader tras recibir la información muestra su capacidad de liderazgo y su disposición para actuar en medio de la incertidumbre. Esto es esencial para mantener la confianza pública y garantizar que las instituciones respondan de manera eficiente.
3. El sacrificio y el deber de los servidores públicos: La gobernadora Nelsy Cruz personifica el espíritu de servicio público al priorizar la comunicación oficial incluso en sus últimos momentos. Su ejemplo debe inspirar a otros funcionarios a cumplir con su deber sin vacilación, especialmente cuando las circunstancias son adversas.
4. Coordinación interinstitucional: La tragedia también subraya la importancia de que todos los organismos de socorro trabajan de manera conjunta y coordinada. Una llamada puede iniciar la movilización, pero el éxito depende de la preparación previa y la ejecución adecuada de los protocolos establecidos. En este caso, su labor es digna de resaltar la entrega y la disposición de quienes, aun sin importar cuántas horas de trabajo, su objetivo es preservar las vidas y salvarlas.
En última instancia, este relato nos recuerda que cada acción, por pequeña que parezca, puede tener un impacto significativo. Responder una llamada, escuchar a quienes están en primera línea e intervenir con rapidez son elementos fundamentales para enfrentar cualquier emergencia. La lección más profunda radica en reconocer el valor de la vida humana y la importancia de trabajar juntos para protegerla, honrando así la memoria de quienes, como Nelsy Cruz, dieron todo por cumplir con su deber.
Esperemos que esta experiencia sirva como una alerta para seguir mejorando los sistemas de seguridad, fortalecer la preparación ante desastres y seguir promoviendo una cultura de solidaridad y empatía en nuestra sociedad.






